El gran protagonista ayer fue la ola, Teahupoo, que rompió como pocas veces se ve una ola en el Championship Tour, y ganó el surfing, en una jornada que hizo afición. Rompían dos metros y pico gordos, de los que nos imaginamos cuando pensamos en Teahupo'o, lo suficiente como para que los experimentados surfistas tuvieran el máximo respeto al arrecife, se lo pensaran mucho, y se pusieran casco para surfear.
Teahupoo era el nombre de un antiguo rey tahitiano que era temido por su afición a coleccionar cabezas de sus enemigos. Al igual que el rey, la ola también le gusta la sangre y cada año se cobra sus víctimas en el CT.
Esta vez fue la cabeza de la mayoría de favoritos al título final. Tan solo Gabriel Medina y Jordy Smith, consiguieron llegar a los cuartos de final.
El actual lider del mundial, Kolohe Andino, se vió sorprendido en tercera ronda por un chaval de 17 años, Kauli Vaast, que a base de tubos profundos en las olas de casi tres metros de Teahupo'o, le arrebató en el último instante la posibilidad de continuar en el campeonato.
El chavalín, que en cada manga era recibido en el canal por su hermano pequeño, tuvo la desfachatez de querer ganar también a todo un campeón en Teahupo'o como Jeremy Flores, y casi lo consigue, pero el de Reunión, es perro viejo, pero sobre todo le gustan las olas gordas y potentes y sabe cómo actuar en ellas.
Pero si tengo que destacar a tres surfistas de esta maratoniana jornada, serían estos. Gabriel Medina, Jadson André, y Owen Wright.